¿Por qué apostar por un buen control acústico?
Los silenciadores acústicos son dispositivos diseñados para amortiguar el ruido generado por el paso del aire en conductos de ventilación, turbinas, compresores o cualquier equipo que genere flujo de aire forzado. Se colocan en el interior de los conductos o en puntos estratégicos del sistema para reducir la propagación del sonido sin interferir en el caudal de aire.
Además de mejorar el confort y evitar molestias a usuarios o vecinos, el control del ruido es una exigencia legal en muchas instalaciones. Nuestros sistemas acústicos permiten cumplir con la normativa vigente de emisiones acústicas, disminuir el impacto sonoro de las instalaciones técnicas, proteger la salud auditiva de trabajadores y usuarios, y revalorizar espacios residenciales, comerciales o industriales.